Texturas clásicas

La primavera ya es oficial, mejor temperatura, más luz…, lo que se traduce en más tiempo en la calle y más compañía de la cámara 🙂

Por eso, me presento ante ti, de nuevo, con una minicolección de texturas, la que he dado en llamar, «Clásicas», texturas que, como siempre, ayudarán a dar un toque personal a tu fotografía, porque ya lo sabes, ante dos fotografías tomadas de la misma manera (mismo objetivo, mismos parámetros, mismo ángulo…), será la edición la que marque la diferencia; en ese aspecto, cómo gestiones el color y la adición de texturas, son pilares básicos, harán que tu fotografía sea distinta y única.

¿Te atreves a jugar con ellas? Lo suelo decir siempre, algunas imágenes se prestan más; en otras, no es recomendable darles mucha presencia para no desviar la atención del sujeto principal. Pongamos, por ejemplo, la fotografía culinaria, donde todo debe estar al servicio del sujeto potenciando sus propias texturas, colores, brillos… Una textura no tendría sentido si no es, como verás en una imagen que te mostraré, un mínimo detalle para aportar algo de interés a algo que , en sí, no lo tendría. Un paisaje, sin embargo, se presta a interpretaciones varias logrando, de esta manera, mundos distintos…de fantasía, ensoñación…

Te muestro a continuación una serie de fotografías a las que he incorporado texturas de esta última colección: un still floral, una fotografía culinaria, un retrato, un paisaje y un detalle de la naturaleza, jugando con una mayor o menor presencia de ellas.

Lo ves… mayor presencia en el still floral o en el paisaje; mínimo en el culinario para darle un poco de interés a la textura; en las otras, un toquecillo que ayuda a dar pelín de contraste y singularidad ;).

Te presento ya, sin más dilación , el muestrario. Debajo, como siempre, el enlace. ¡Mil gracias por estar ahí! ¡Feliz primavera!

Texturas clásicas